Noticia Tormenta Nate
Tormenta Nate es calificada por Costa Rica como el peor desastre natural en décadas
Octubre
09, 2017 - 03:37 p.m.
Agencia EFE
El Gobierno de Costa Rica
calificó este lunes la tormenta tropical Nate como el peor desastre natural que
ha impactado al país en décadas debido a los severos daños que causó en
agricultura, infraestructura y viviendas en tres cuartas partes del país.
"Nate es de los desastres naturales más grandes que ha vivido el país en las últimas décadas, sus efectos son más grandes que los del huracán Otto", que impactó directamente a Costa Rica en noviembre de 2016, dijo en una conferencia de prensa la vicepresidenta Ana Helena Chacón, encargada de la coordinación política de la emergencia.
La vicepresidenta brindó un informe preliminar de daños que dan cuenta de 20.000 hectáreas de caña de azúcar, 20.000 de café, 3.000 de arroz, 2.000 de fríjoles, así como 42 puentes y 499 tramos de carretera dañados.
Nate se formó la semana pasada en el Caribe de Costa Rica y aunque su ojo no ingresó al país, sí causó, como tormenta tropical, grandes cantidades de lluvia en todo el país entre el miércoles y el viernes pasado que inundaron las provincias de Guanacaste (noroeste) y Puntarenas (sur), ambas en el litoral Pacífico.
La tormenta, que al final de la semana pasada se convirtió en huracán cerca de Estados Unidos, también provocó numerosos derrumbes y deslizamientos en todo Costa Rica.
El fenómeno causó miles de damnificados, la muerte de al menos 11 personas en Costa Rica y obligó a que 11.517 personas fueran trasladadas a 178 albergues, de las cuales unas 7.600 aún permanecen albergadas.
Lea también: Huracán Nate baja a depresión tropical pero siguen fuertes lluvias en EE. UU.
Nate, que provocó en cuestión de horas las lluvias de todo un mes, dañó 37 sistemas de agua y 198 pequeños acueductos locales, que aunque se están reparando, aún mantienen a unas 350.000 personas sin acceso al agua potable.
A nivel nacional se han arreglado el 80 % de las averías eléctricas reportadas y 5.000 personas no tienen servicio.
El presidente costarricense, Luis Guillermo Solís, dijo en la conferencia de prensa que dentro de las siguientes dos semanas espera tener cuantificados los daños totales, pues hasta el momento solo se tiene "una pincelada", ya que todavía hay zonas inundadas y comunidades aisladas que impiden hacer una valoración precisa.
"La emergencia no ha terminado. Se mantienen operaciones de salvamento y rescate de poblaciones aisladas. No hay conectividad en algunas poblaciones que no tienen servicio eléctrico y agua. Los avances han sido muchos, pero queda mucho trabajo por realizar en esta primera fase que es la de atención de la emergencia", declaró Solís.
El mandatario explicó que Costa Rica solicitará cooperación internacional en los próximos días, así como apoyo financiero a entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Por el momento, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) ha aprobado la ejecución de 622 millones de colones (1,1 millones de dólares) para 113 obras de primer impacto como limpieza de vías, obras en las márgenes de los ríos, rehabilitación de caminos, puentes y remoción de derrumbes y deslizamientos.
La Cruz Roja, los Bomberos, la Policía, con el apoyo de empresas privadas y gobiernos amigos como el de Panamá, que ha facilitado helicópteros, hoy continúan las labores humanitarias para llevar comida y rescatar personas en comunidades que siguen aisladas o inundadas.
Análisis de la Tormenta Nate
La Tormenta Nate azoto nuestro
país en octubre de 2017 y ha sido catalogada como el peor desastre natural que ha
afectado a Costa Rica en los últimos años, causando destrucción en gran parte
del territorio, a diferencia del Huracán Otto que solo afectó cierta parte del país.
Lo anterior ha sido discutido
ampliamente por especialistas de nuestro país. Hay quienes han considerado a
Nate como uno de los eventos más intensos y destructivos, la cual de acuerdo
con Mora y Rodríguez (2018) generó sobre el país
fuertes lluvias, vientos y mareas que ocasionaron inundaciones y deslizamientos
con daños y pérdidas de
bienes, obras públicas, producción, impacto en el entorno ambiental del territorio, muerte,
lesiones y afectación diversa en las personas y animales, en diversos puntos
del territorio nacional.
Sin embargo, hay otros
especialistas que no coinciden con dicha posición; de acuerdo con la Oficina de Divulgación
e Información de la UCR (2017) Nate no fue el más intenso sino
solo uno de los más destructivos por el aumento de la vulnerabilidad, expertos
de la UCR insisten en que no se debe responsabilizar a la naturaleza del
impacto de los desastres ya que, al momento de delimitar las razones
que ocasionan el verdadero impacto se evidencia que las causas son el
crecimiento urbano desmedido e informal, el inadecuado ordenamiento del
territorio y un tema de gobernanza, entre los factores más recurrentes.
Dada la naturaleza de nuestro país,
su ubicación geográfica y el relieve que posee, genera espacios vulnerables,
que ante una amenaza potencial se pueden consumar en riesgos para la población.
Costa Rica se ve afectada de forma recurrente por eventos sísmicos, volcánicos
e hidrometeorológicos lo que aumenta las probabilidades de que los alcances en
materia de infraestructura vial, edificaciones y desarrollo socioeconómico sea
revertido en un momento.
Aunada a la naturaleza de nuestro
país, se logra consumar el riesgo a través de factores de tipo social como lo
es la construcción en zonas no aptas para el asentamiento de poblaciones, la
imposibilidad de drenar los suelos producto del exceso de pavimento y cementaciones,
el mal manejo de residuos solidos que provoca la obstrucción de alcantarillas. Por
tanto, para poder enfrentar con éxito los eventos naturales a los cuales Costa Rica
se ve expuesta, es necesario un cambio en la cultura, en donde haya un mayor
compromiso de parte de los costarricenses para la correcta ubicación y manejo de
sus residuos, un correcto uso del suelo de acuerdo a su capacidad y la toma de
decisiones basados en un plan de ordenamiento territorial.
En la noticia se hace
referencia a que la tormenta afectó a tres cuartas partes del país, causando destrucción
de carreteras nacionales y regionales, dejando a miles de costarricenses en
albergues, incomunicados dada la falta de servicios básicos como internet o
servicio eléctrico, en condiciones de insalubridad dada la falta de agua potable.
Además de los efectos asociados como los deslizamientos de tierra y derrumbes,
producto de la saturación de los suelos.
Dados los daños generados se
evidencia como Costa Rica posee zonas de alta vulnerabilidad a eventos meteorológicos,
lo que, aunado a la amenaza del evento, se manifiesta el riesgo en la saturación
de suelos y alcantarillados, desborde de ríos y quebradas, deslizamiento de
montañas y taludes que afectan viviendas, carreteras y sectores propensos.
En la noticia se hace el uso
correcto del concepto desastre natural, dado que quien fuera el señor
presidente de la Republica, en el momento de la emergencia, indica que se debe
solicitar ayuda internacional a entes financieros. Entendiéndose que un
desastre natural corresponde a cuando el Estado no tiene la capacidad para sobreponerse
a los daños por sus propios medios, requiriendo que organismos internacionales colaboren
o financien los medios para su restauración.
Ahora, que podría hacer el Gobierno
de la Republica ante eventos naturales, desde el punto de vista de la prevención,
del actuar antes de que la emergencia ocurra. Aunque la tormenta o cualquier
otro evento que pueda ocurrir es un evento que obedece a la naturaleza, sus
efectos y consecuencias también son originados por causas sociales, como por
ejemplo la falta de un modelo de desarrollo.
Allen Cordero, director de la Escuela de Sociología de la Universidad de
Costa Rica (UCR), explica en un artículo de la Oficina de Divulgación e Información
(2017) que, las poblaciones más vulnerables tanto a nivel rural como urbano se
colocan en las zonas más riesgosas y donde eventos como Nate generan un impacto
más constante y contundente sobre las vidas humanas. Sugiere la implementación de
un plan social que genere una reforma al modelo de desarrollo actual.
Lo anterior pone de manifiesto la necesidad de generar un Programa de
Desarrollo, más que la implementación de políticas de asistencia posterior al
desastre o emergencia, que garanticen la equidad de forma tal que las poblaciones
vulnerables dejen de serlo, previniendo el desastre y no remediado el riesgo.
Literatura consultada
Mora, S y Rodríguez, G. (2018). Situación
de la afectación y danos causados por la Tormenta Nate al Sector Agropecuario y
necesidades prioritarias. Decreto Ejecutivo del estado de la emergencia
nacional. Recuperado de https://www.inder.go.cr/acerca_del_inder/leyes_reglamentos/nacionales/informes/002-2018-Informe-sectorial-NATE.PDF
Oficina de Divulgación e Información
de la UCR. (2017). Costa Rica no es un país sostenible. Recuperado de https://www.ucr.ac.cr/noticias/2017/12/15/costa-rica-no-es-un-pais-sostenible.html

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